Siguiendo con sus desafortunados calificativos, Mauricio Macri, se mostró extasiado con la visita de Rajoy.

Las dificultades dialécticas y oratorias de los dos mandatarios, parece haberlos hermanado desde hace años. Pero, lo que más los “acerca”, es su innegable vocación de gobernar por y para las corporaciones. Igual, siempre dejan expresiones para que todo el mundo hable (y no por brillantes).

Para Mauricio "España y la Argentina son como dos amantes que se reencuentran": pero en realidad, los que se encuentran son las estructuras de Ceos que gobiernan ambos países.

La desesperación del gobierno por conseguir un mango de afuera, lleva a la Argentina a “ser un amante pasivo”. Y esto, quedo demostrado en la pleitesía que le rindió la plana mayor del ejecutivo a los 78 acompañantes que trajo Rajoy.

España, es el principal mercado de las magras exportaciones argentinas. Pero además, es la puerta de entrada para el acuerdo UE-Mercosur que impulsa Cambiemos.

Con una balanza comercial cada vez más deficitaria y una caída contundente en todos los indicadores económicos, el gobierno de Macri, decidió retomar las relaciones carnales con la “madre patria”. A no sorprenderse, si los embarazados somos  nosotros

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