OPINIÓN  16 de abril de 2018

LOS PRECIOS RELATIVOS DE LA ECONOMÍA

Analizar lo que se denomina precios relativos de la economía es una buena manera de comprobar quien pierde y quien gana con este modelo económico. Por Mario Macaroff.

La cuenta no es difícil, usted es un trabajador que tiene un ingreso fijo mensual o quincenal, lo divide por las horas que trabajó en ese mes o quincena y tiene cuanto se le pagó por cada hora de trabajo. Ahora busque las boletas de la luz o el gas y calcule cuantas horas de trabajo le lleva pagarlas. Si conserva las boletas y los recibos de sueldo del 2015 repita el mismo cálculo y ya tendrá una idea clara de los que son los precios relativos de la economía.

El ejercicio puede repetirse con cosas más cotidianas como comer un asado o más grandes como el crédito para acceder a una vivienda propia.

Los que vivimos de un ingreso fijo, trabajadores en actividad o jubilados, podemos comprobar que hemos perdido en casi todos los frentes. Que no hay prácticamente nada en lo que nuestro salario tenga más poder de compra que en el 2015.

Si usted es cuentapropista, comerciante o industrial PYME, también lo invito a que haga la cuenta, aunque probablemente ya la hizo. Seguramente perdió contra todo menos contra el salario de sus empleados, pero esa ventaja no alcanza ni por asomo a compensar las pérdidas que vienen por el lado de las bajas de las ventas, aumento de los insumos, los servicios y el costo del dinero.

Cuando nos preguntamos dónde está el mayor éxito de este gobierno que no controla la inflación, ni el déficit fiscal, que aumentó el endeudamiento y el saldo negativo de la balanza de pagos, nos queda la siguiente conclusión:

Este gobierno consiguió trastocar drásticamente la estructura de precios relativos de la economía a favor de los grupos más concentrados con un desgaste que no es proporcional al daño social que ha producido. Así el margen de consenso que aún mantienen les permite especular con continuar otro período de cuatro años respaldados por el voto de una porción considerable de la ciudadanía  

Sin duda en ese éxito tiene parte de responsabilidad la dirigencia política y social que debería representar los intereses del campo popular y que hasta ahora no ha encontrado la forma para que esos intereses se expresen con unidad y contundencia en una propuesta alternativa.

El desafío de plantear una alternativa real de cambio para el 2019 es objetivamente posible si analizamos quien gana y quien pierde con este modelo económico, pero para ello se requiere voluntad y acción política de quienes están en condiciones de representar a la mayorías populares.   

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