OPINIÓN  4 de junio de 2018

LA ECONOMÍA SE DEFINE EN LAS CALLES

El futuro del plan de ajuste que quiere aplicar el gobierno con el aval del FMI no se define en Washington sino en las calles de Argentina. Por Mario Macaroff

Cuando el capital financiero ha enredado un país con su trama de préstamos y condicionamientos solo tiene un límite para ajustar y ese límite es la capacidad de resistencia de los ajustados.

Contemporáneo es el ejemplo de Grecia que ya lleva ocho años de ajuste con enormes pérdidas económicas y sociales sin encontrar un camino de salida. Más cercano a nuestras vivencias está el 2001 con la explosión en las calles que posibilitó comenzar a reconstruirnos desde las cenizas.

El pueblo argentino lo sabe y ha iniciado el camino de la resistencia por eso mayo encontró a más de dos millones de personas movilizadas en diferentes marchas que tuvieron un destinatario en común: la política de ajuste del gobierno en sus distintas expresiones.

Está claro que no es un camino fácil, que no se trata solo de una multiplicación de protestas aisladas por más masivas que sean. Eso también lo vivió Grecia y no pudo quebrar el cerco.

Es el capital financiero el que ha apurado el paso del enfrentamiento al exponer con toda crudeza su intención de  imponer a sangre y fuego el más brutal de los ajustes y eso obliga a la dirigencia del campo popular a acelerar también el tiempo de las definiciones sociales y políticas.

La resistencia organizada para quebrar un plan de ajuste como el que enfrentamos requiere unidad de acción y unidad política de la dirigencia. Requiere además del consenso y la participación de amplios sectores sociales que hasta no hace mucho tiempo respaldaban la política de este gobierno.

Es un desafío enorme en todo sentido ya que entramos en esos períodos históricos en los que tiene que definirse una nueva relación de fuerzas entre un proyecto que tiene el poder económico, la violencia institucional, mediática y judicial de su lado y otro cuya verdadera fuerza solo radica en ser capaz de convocar a las más amplias mayorías populares y cuya gestación es todavía embrionaria.

COMPARTIR:


Notas Relacionadas

Comentarios