12 de marzo de 2018

LO SIGUEN MATANDO

En una operación que profundiza el delito, la policía tucumana planta pruebas e inventa pericias.

Facundo Ferreira de 12 años, quien había sido anotado en el hospital como Facundo Burgos de 18 años en intento de ocultar el crimen, es doblemente victimizado junto a su familia con pruebas falsas. Mientras, el cuerpo del niño presenta numerosos balazos de goma en todo su cuerpo y traumatismos en su rostro, la policía sigue aferrada al tradicional cuento del enfrentamiento. Según un testigo, el golpe en la cara seria producto de una patada de un policía.

La familia de Facundo, pedirá una nueva autopsia, ya que la realizada está plagada de irregularidades. La abogada de la familia, denuncio que “se intentó plantar un arma para justificar el crimen con la excusa del enfrentamiento”

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