16 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE NEGRO

Por: luis A. Aubrit

Septiembre, siempre fue asociado a la alegría, la juventud y la vida. Pero, tiene otra cara: la de la muerte.

Si uno se pone a buscar entre las efemérides del mes en curso, encontrara distintas manifestaciones de odio y muerte. Varios días de  setiembre fueron trágicos en nuestra historia reciente.

Un 16 de setiembre de 1955, fue derrocado el gobierno popular de Juan Domingo Perón. Los mismos intereses antipopulares y antinacionales que hoy  nos gobiernan, atentaron una vez más contra los intereses del pueblo y provocaron la salida del gobierno popular, mediante el uso de la fuerza y prodigando muerte. Hace 63 años, comenzaba la proscripción más larga del siglo 20 para instalar los intereses de una oligarquía PROimperialista.

44 años atrás, los comandos asesinos que representaban los mismos interese que derrocaron a Perón, asesinaron de más de un centenar de balazos al dirigente sindical y vicegobernador derrocado, Atilio López. El brutal asesinato, se produjo en Buenos Aires cuando el “negro” Atilio López iba a ver un partido de su amado talleres.

Dos años después, la dictadura cívico-eclesiástica-militar secuestraba a estudiantes secundarios que reclamaban el boleto estudiantil. Según los registros de la CONADEP «los adolescentes secuestrados habrían sido eliminados después de padecer tormentos en distintos centros clandestinos de detención, entre los que se encontraban: Arana, Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires y las Comisarías 5.ª, 8.ª y 9.ª de La Plata y 3.ª de Valentín Alsina, en Lanús, y el Polígono de Tiro de la Jefatura de la Provincia de Buenos Aires».​ Se presume que habrían sido fusilados a principios de enero de 1977. Los autores, la misma oligarquía PROimperialista.

Los tentáculos del poder asesino, llegaron hasta nuestro siglo. El 18 del corriente, se cumplen 12 años de la desaparición del albañil que fue una pieza clave en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz.  Durante su juicio, fiel a su estilo provocativo, el asesino PROimperialista, miró a Estela de Carlotto y otros familiares. De pronto, agarró un papelito y anotó un nombre. Al terminar el veredicto, quiso entregárselo al Tribunal, no lo dejaron. Los fotógrafos de Infojus Noticias captaron el escrito, decía "Jorge Julio López", quien desapareció y permanece en esa condición hasta hoy

Septiembre, es el mes de la vida y la juventud en su cara benigna. Pero, en su costado más oscuro, siempre estuvo el PROimperialismo…como hoy.

 

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