8 de octubre de 2018

SEAMOS COMO EL CHE

Por: luis A. Aubrit

Latinoamérica te llora y la humanidad te necesita

Al amanecer del 8 de octubre, dispone los diez combatientes en condiciones de hacerlo. “Pombo y Urbano” el ala derecha de la quebrada, “Benigno y el Ñato” a la izquierda. En el centro, Él, Inti, Willy Cuba y “El chino Chang”, soportarían el grueso de la presión de los soldados. Mientras, José, el médico y el negro, retiran quebrada abajo a los enfermos y heridos.
Así, el ELN se dispone a resistir el ataque de seis mil ranger bolivianos dirigidos por boinas verdes. 
A las diez de la mañana Benigno abre fuego y tumba a un oficial boliviano, se desata el infierno. Aunque los combatientes resisten, las dos alas de la guerrilla son sobrepasadas y ll centro debe  soportar todo el peso del combate. Las horas pasan y las municiones se agotan. Finalmente, “El Che” da la orden de retirada. Las líneas de resistencia, estaban rotas.
Willy Cuba, el chino Chang y el Che, trepan por una chimenea de la quebrada del “Churo” Con dos fusiles sin balas y una pistola sin cargador cuando se encuentran con una patrulla. Willy, cargaba de un lado al chino, herido en la cara y del otro al Che, herido en una pierna. No hubo resistencia posible y  marcharon prisioneros a la escuelita de las higueras.


Después de una noche de duros interrogatorios, llego Félix Ramos, el gusano que trabajaba para la CIA,  con él, la orden “601”
A las 13,05 hs de ese 9 de octubre del 67, El Che escucho las descargas sobre Willy y el chino, inmediatamente ingreso el sargento Mario Teherán. El Che leyó en los ojos del asesino  pregunto si los caídos dijeron algo, ante el gesto negativo de del suboficial, dijo “eran unos valientes revolucionarios”. Con dificultad, se puso de pie, miro al soldado y exclamo. “Apunte bien, está por matar a un hombre”. La primera ráfaga da en las piernas y el hígado, la orden era clara la cara, debía quedar intacta. La segunda ráfaga, remata en el corazón.
Así, a las 13,10 hs, con un hilo por cinturón, hediondo y con unos trozos de manta por calzado, caía asesinado Ernesto Guevara. Pero,  nunca pudieron matar la libertad de América. Nunca pudieron ejecutar al Che, si somos capaces de ser como “El Che”

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