18 de julio de 2018

SALTO EL PRIMER FUSIBLE

María Eugenia Vidal, en un intento por desligarse de su responsabilidad por los aportes truchos, pidió la primera renuncia.

En conferencia de prensa, la gobernadora de Buenos Aires, anuncia el “pedido de renuncia a la recientemente designada procuradora general de la provincia, María Fernanda Inza, tesorera del PRO en la provincia de Buenos Aires.

En un intento de evitar la constante caída de imagen por semejante escándalo, la “Heidi” argentina, comienza a mover las piezas para licuar las responsabilidades por la corrupción en el partido que proclamaba la transparencia.

A pesar de la información sobre su responsabilidad en la campaña, que fue tapa de Página/12 el viernes 13 de julio con el título de “Vidal pone la trucha”, la gobernadora insistió en promoverla y designarla como contadora general de la provincia, un cargo clave para el control de gastos. El nombramiento apareció en el Boletín Oficial recién ayer, martes 17 de julio. O sea que Inza estuvo un día en el cargo.

Una denuncia penal de la senadora María Teresa García tras la investigación del periodista Juan Amorín apuntaba a la responsabilidad de Inza. Pero también a la de Vidal como presidenta del PRO bonaerense, a la de Jorge Macri y Néstor Grindetti como vicepresidentes y a la del jefe de Gabinete Federico Salvai como secretario general.

Inza fue el fusible de Vidal. El circuito no resistía por el nivel de escándalo, a tal punto que hasta el propio intendente de Mar del Plata Carlos Arroyo, de Cambiemos, desmintió haber hecho el aporte que figura en la Justicia Electoral. Y para que no saltara Vida, saltó Inza.

Fuente: Pagina 12

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