28 de noviembre de 2018

SER O NO SER

Por: luis A. Aubrit

El convulsionado espacio K en Córdoba, comienza a separar el trigo de la paja. Unos quieren ser y otros “arreglar”.

La construcción del espacio kirchnerista en nuestra provincia, es un tanto, podríamos decir tumultuoso (de acuerdo a la definición académica de ese adjetivo: que se efectúa sin orden). Son tan diversos los espacios que convergen en el proyecto nacional y popular, que sería ilusorio pensar en una estructura “ordenada y prolija”. Pero, al desordenado crecimiento del espacio, no solo afectan condiciones naturales, también, actúan las apetencias personales. Estas apetencias, motivaron la inmovilidad política del espacio durante mucho tiempo generando la aparición de espacios amplios de contención de la militancia. Estos espacios, debaten la perspectiva de convertirse en la alternativa anti neoliberal en la provincia o esperar los acuerdos que puedan hacer desde Buenos Aires.

A las actitudes dubitativas de dirigentes que ocupan bancas nacionales, que no terminan de definir su rol en el armado político, se suman las acciones decididamente “dialoguistas” de quienes esperan un guiño desde el panal para garantizar un lugar en el armado del 2019.  Esto, no es bien visto por la mayoría de la militancia de base que busca nuevas formas de organizarse.

El Consejo de Organizaciones, surge como producto de esa “orfandad” política. Pero, parece estar llamado a convertirse en la estructura que motorice las acciones políticas en el desarrollo de la tercera fuerza en Córdoba.  Con un fuerte cuestionamiento a la falta de conducción política consensuada, comenzaron el difícil camino de abrir espacios de debate que expresen esas apetencias antineoliberales de buena parte de la ciudadanía. En su último pronunciamiento, el espacio que nuclea a 27 organizaciones de base y algún que otro partido político, tuvo definiciones categóricas en cuanto al horizonte del proyecto nacional en Córdoba y fuertes cuestionamientos a quienes dudan como construir la fuerza política. Posicionamiento que se ve ratificado por la reunión de Fresneda con Vissani (que obtuvo una banca por el espacio K y salto rápidamente a filas de Unión por Córdoba en el 2015) y el “Chino” Navarro, en lo que es un claro gesto de acuerdo para una eventual alianza con el espacio de Schiaretti.

Esta reunión, levantará polvareda en la militancia, ya que es una vocación explicita de un sector de UC de no presentar lista para la contienda electoral en la provincia (único camino que le sirve a Schiaretti). Mientras otros sectores y actores, una parte de los partidos políticos entre ellos, Tiene la firme decisión de conformar la opción al neoliberalismo representado por Cambiemos y el cordobesismo de UPC.

Cabe destacar que el punto de partida para la conformación de un espacio que compita en el proceso electoral en la provincia, es mucho más amplio que el 10 por ciento alcanzado en 2017, algunas encuestas ubican el nivel de preferencia en una cifra cercana al 17% . Es decir, que de mediar voluntad, Unidad Ciudadana pasaría a terciar en el poder en serio.

En este escenario, y que es conocido por UPC (Unión Por Córdoba), solo falta que la fuerza que representa el proyecto nacional y popular en Córdoba, decida dar un paso hacia adelante. En definitiva, que resuelva el dilema de Hamlet “Ser antineoliberal o no serlo, esa es la cuestión”

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