13 de julio de 2019

BRADEN O PERÓN

Por: Luis A. Aubrit

La estrategia de trabajar la “Boleta corta”, es una estrategia funcional al macrismo.

El cordobesismo expresado en Juan Schiaretti, es consecuente con su adhesión a la estrategia de cambiemos y respeta los acuerdos que desarrolló en estos años de mandato neoliberal en Argentina. Fracasado el intento de dividir los votos populares con Alternativa Federal, la nueva estrategia del “gringo”, es la boleta corta para diputados nacionales, intentando restar votos a la formula FF.

En momentos que cada voto para expulsar a las políticas de hambre y saqueo “vale oro”, “el pejotismo” cordobés,  decidió jugar a la individual.  Sin tener en cuenta las necesidades de la patria y la voluntad del peronismo, la campaña del corte de boleta, busca evitar el crecimiento del espacio nacional y popular y debilitar las chances de una victoria en primera vuelta.

Hombre vinculado históricamente a las empresas de Macri y con una larga amistad en lo personal, mantuvo una lealtad  al clan que se tradujeron en el apoyo a las leyes más dañinas para el pueblo: Acuerdo con los fondos buitre; Blanqueo de capitales; Revalúo jubilatorio y presupuesto del FMI, son algunos de los votos que entregó en el congreso como “prenda de lealtad”

La obtención de un porcentaje tan alto en la elección de gobernador, llevo a Schiaretti a “sobrevaluar” su incidencia en el escenario nacional. Es cierto que en sus discursos, sostenía que “no quería el  pasado kirchnerista, ni el presente macrista”. Pero, en el primer caso, lo pregonaba “a los gritos y con mayúsculas y en el segundo, con minúscula y en susurro”, mostrando cuál es su opción ante una polarización.  La división de cambiemos en Córdoba, fue una estrategia acordada para permitirle ganar con holgura las elecciones y convertirse en punta de lanza para romper  la unidad del campo nacional y popular. Hoy, ante este proceso eleccionario, la “lista corta” es la estrategia para continuar con la división del voto popular y tributar a la lealtad que mantuvo en estos tres años y medio. A tal punto está dispuesto a jugar por el macrismo,  que no le importa dilapidar su capital político obtenido el 12 de mayo, con tal de quitarle un par de puntos  a la fórmula que expresa los intereses del pueblo.

Perón sintetizó, en un famoso discurso, la disyuntiva de la hora: “Si por un designio fatal del destino triunfaran las fuerzas regresivas de la oposición, alentadas y dirigidas por Spruille Braden, será una realidad terrible para los trabajadores argentinos la situación de angustia, miseria y oprobio que el mencionado ex embajador pretendió imponer... la disyuntiva en esta hora trascendental es ésta: o Braden o Perón”. Esa antinomia, sigue vigente. O se está del lado del pueblo y los trabajadores, o se sigue acompañando el proceso de extranjerización de los recursos y el sometimiento del pueblo a una etapa pre peronista que expresa el macrismo.

Los y las peronistas que entienden la doctrina de Perón y Evita, tiene la oportunidad de comenzar a recuperar sus banderas históricas. Decidir por la boleta corta o la formula completa, es resolver la contradicción Braden o Perón.   

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